Equipos de calentamiento de edificios

Si bien los equipos de calentamiento de edificios son sumamente necesarios en regiones y épocas gélidas, no significa que debamos poner a funcionar estos aparatos de forma indiscriminada, sobre todo aquellos que ya son obsoletos, porque el gasto de energía será exorbitante, y posiblemente la condición climática que ofrezcan no sea del todo sana.

Si queremos obtener un ahorro energético y económico al momento de emplear todo tipo de climatización, ya sea aire acondicionado o calefactores, se recomienda tener un conocimiento de funcionamiento, y más si poseen funciones que permitan una dosificación del calor, después de todo, la priorización es obtener el mayor rendimiento con su uso.

Primero hay que saber, que un sistema convencional en situaciones normales, podría representar el 55% del consumo energético o ¡hasta más!, dependiendo del uso, el clima y el mecanismo en sí. Los sistemas individuales son más sencillos de operar, debido a que solo precisan de un calentador, o incluso algunos son de tipo eléctrico o infrarrojos, siendo más que suficiente.

Los centralizados por otro lado, requieren de una potente caldera para proporcionar el calor necesario en grandes edificios, como complejos de oficinas y las mismas naves industriales. Incluso, dependiendo de las dimensiones de las áreas, se precisará de una serie de calentadores para abastecer los distintos circuitos de salida en una red de climatización.

Instalaciones centralizadas de calefacción industrial con métodos de ahorro energético

Los circuitos primarios son la clave para una distribución adecuada de calor en todo un edificio, con el objetivo de llevar a todas y cada una de las zonas, a través de una tubería excelente. Asimismo, el mecanismo automático para controlar y regular el consumo mediante las válvulas, es igual de relevante. Suelen ser sistemas de alta complejidad en su manejo, al menos en grandes complejos y naves industriales, por lo que su manipulación se debe de dar por medio de técnicos especializados en climatización.

Los componentes críticos para el buen sistema de calefacción, radica en el quemador que produzca la combustión, ya sea para cualquier tipo de dispositivo, como los calentadores normales, de condensación y de baja temperatura.

El mantenimiento es fundamental para que la calefacción trabaje eficientemente todo el tiempo. En ese sentido, la limpieza de componentes y estructura calefactora, desde el equipo y en toda la tubería, deberá hacerse a conciencia. Añadiendo especial atención en la misma caldera, para que se ejecute la combustión de la manera más óptima; este suele ser un componente que se pasa por alto, para el correcto funcionamiento del sistema de calentamiento en grandes complejos industriales.

El diagnóstico de toda la red es preferible para hacer ajustes preventivos, antes de que la calefacción empiece a ser ineficiente, no importa si es un aparato chico, mediano o de capacidad industrializada. El buen ahorro energético y monetario proviene de esas acciones oportunas.

En caso de que haya calderas que gasten mucho combustible, se puede resolver mediante un componente llamado quemador modulante, que permite hasta un ahorro del 9% de energía. Así se optimiza la combustión, al menos como solución temporal antes de pensar en un proyecto de sustitución de sistemas.

Pero si ya se piensa en sustituir calderas y los mismos elementos calefactores, entonces la inversión sería importante en todos sentidos, con los máximos beneficios de eficiencia. Los componentes de condensación son muy usados en grandes instalaciones, debido a su gran porcentaje de ahorro que puede ir hasta un 30% o más.

El buen funcionamiento radica en propiciar las mejores condiciones de climatización, incluso aprovechando la estructura de un edificio, para que el clima natural circundante sea potenciado para beneficio del complejo de oficinas o la nave industrial; es encontrar el equilibrio entre la maquinaria y las condiciones naturales.