La calefacción infrarroja se ha convertido recientemente en un sistema bastante utilizado tanto en el ámbito residencial como en el empresarial, principalmente en oficinas, esto porque gracias a su funcionamiento, condiciones y características, es la mejor alternativa para crear un ambiente cómodo, agradable y perfecto para realizar cualquier tipo de tarea, labor o actividad.

No obstante, a pesar de los beneficios que ofrece, su gran funcionalidad y enorme eficiencia, este tipo de sistema calefactor sigue siendo poco conocido, su uso en diversos ámbitos es bastante infrecuente y la demanda de equipos con estas características y tecnología es sumamente baja en comparación con los equipos tradicionales que se utilizan en hogares, oficinas y otro tipo de edificios que requieren regular la temperatura en su interior.

Es por ello que H2O TEK a continuación ofrece mayor información sobre los sistemas calefactores que utilizan tecnología de rayos infrarrojos para su funcionamiento, en aras de promover su uso y dejar en claro a los usuarios y clientes los motivos por los que es ampliamente recomendable adquirir este tipo de sistema por encima de cualquier otro tipo de equipo.

Lo primero que se debe saber es que el calefactor de infrarrojos tiene la capacidad para generar un tipo de calor muy similar al que irradia el sol. Para lograr esto (y explicado de forma simple), el equipo convierte la energía eléctrica recibida en energía calorífica que se emite en forma de haces infrarrojos que logran penetrar de manera superficial los objetos cercanos, haciendo así que estos se calienten moderadamente y se tenga una sensación térmica agradable.

Este procedimiento es, además, completamente silencioso, por lo que no perturba el ambiente general del lugar, ofrece una calefacción eficiente y rentable, ya que el consumo energético es mucho menor al de los sistemas tradicionales y su eficiencia energética también es superior a la de otros equipos, ya que con menos energía, logra calentar espacios mucho más grandes.

De igual forma, el calor generado por medio de tecnología de infrarrojos crea un ambiente agradable, no existe la sensación de estar rodeado de aire sofocante, el calor se distribuye de manera uniforme, el sistema es sumamente práctico y ocupa poco espacio por lo que es invisible (al igual que los rayos infrarrojos) y, por supuesto, no producen daños a las personas que se encuentran en la habitación.

De hecho este tipo de tecnología es tan eficaz e inocua para las personas que hay clínicas que aplican tratamientos efectivos para mejorar la circulación sanguínea, las vías respiratorias e incluso sanar cierto tipo de heridas, pues los rayos de este tipo ayudan bastante a algunos de estos procesos orgánicos.

Pero, ¿cuál es la mayor diferencia entre los equipos calefactores tradicionales y un calefactor con tecnología infrarroja?

La respuesta es relativamente simple. La gran mayoría de calefactores que se ofrecen en el mercado trabajan por medio de un sistema, mecanismo o proceso que tiene como base la convección. Es decir, los sistemas tradicionales captan aire del entorno y en el interior del equipo calientan este aire para después expulsarlo de regreso a la habitación o espacio para que este circule por la habitación.

Esto puede resultar en un inconveniente, ya que el aire asciende a la parte superior del lugar y forma capas de aire caliente, por lo que el aire frío se desplaza hacia abajo, lo cual provoca que se requiera un tiempo considerable para calentar todo el aire de la habitación o estancia, lo que implica un gran consumo de tiempo, energía y dinero. Además, si en la habitación hay puertas o ventanas, el proceso puede ser todavía más lento debido a que el aire caliente escapa.

Por el contrario, cuando se hace uso de un sistema de rayos infrarrojos, se lleva a cabo un proceso de calentamiento de los cuerpos, objetos y mobiliario del lugar, incluidos el suelo, las paredes, el techo, puertas y ventanas, lo cual propicia que se alcance un estado de equilibrio térmico al interior del lugar, adquiriendo así una temperatura homogénea en toda el cuarto o espacio. Por esto se dice que al utilizar un equipo de rayos infrarrojos, el verdadero sistema de calefacción es el entorno que se crea en el lugar.

Desde luego, como sucede con cualquier otro equipo con estos fines, un equipo que funciona haciendo uso de los rayos infrarrojos, cuenta con reguladores de temperatura, termostatos, medidores generales y demás indicadores y controladores que permiten hacer uso de estos equipos de manera mucho más adecuada.

Otro aspecto fundamental que los usuarios deben contemplar es el espacio o superficie que el equipo tiene capacidad para calentar. En este caso, como sucede con muchos otros aparatos, depende del modelo, tamaño, potencia e incluso del sector para el que se requiere el sistema, pero en general, hay equipos que pueden abarcar un espacio desde los 20 metros cuadrados hasta más de 60. La potencia energética también varía dependiendo del modelo, pero la potencia típica requerida suele ser de no más de 1500 vatios.

Gracias al mecanismo de acción y funcionamiento general de este tipo de sistema de calefacción, la pérdida de calor en el lugar es mínima, pero gracias al calentamiento de todos los cuerpos y objetos del lugar, la misma estancia compensa esta pequeña pérdida. Además, debido a su gran capacidad de calentamiento, es posible conseguir una temperatura mayor a la que ofrecen otros sistemas, por lo que al alcanzar una temperatura adecuada en la habitación, el sistema deja de trabajar y sus placas emisoras cambian a función de apoyo y regulación de la temperatura, lo que implica una ventaja más en los aspectos económico, energético y ecológico.

Otras ventajas generales que ofrece este tipo de sistemas que otros productos no pueden ofrecer son su capacidad para comenzar a calentar de forma inmediata al ser encendidos, producir calor muy rápido, calentamiento uniforme, direccionamiento de los rayos, capacidad de reflexión cuando el ángulo de colocación es el adecuado, no existen efectos dañinos en las personas, al no poner en circulación el aire, no hay arrastre o esparcimiento de polvo y microorganismos, entre otras ventajas.

Y es por todo esto que toda persona que busca un sistema o equipo calefactor para la venidera temporada invernal, debe considerar de manera muy seria la posibilidad de optar por un equipo de rayos infrarrojos, ya que es un sistema que ofrece bastantes beneficios que otros aparatos no pueden ofrecer, pero para ello es necesario adquirir un equipo de calidad, con garantía de funcionalidad y con un buen proveedor, por lo que la consideración final es adquirir un sistema de calefacción por rayos infrarrojos con la empresa líder en el sector, que no es otra sino H2O TEK.