Los calefactores son piezas completamente comunes en nuestro actual estilo de vida, ¿pero, sabes cuanto tuvo que pasar para que llegaran a ser como lo son ahora? ¿Y sabes quienes fueron los personajes que estuvieron detrás de todo este desarrollo?

Toda esta historia inicia con la necesidad de calentar un espacio, así pues el fuego es descubierto (como dato curioso, el descubrimiento del fuego no se dio en un solo lugar ni por un solo personaje, sino que éste fue descubierto casi al mismo tiempo en diferentes partes del globo terráqueo por diferentes tribus).

Ya que el fuego ha sido descubierto, se comenzaron a realizar distintos tipos de fogatas, cada vez perfeccionándose más, con el tiempo se fueron desarrollando diferentes herramientas y utensilios que permitieron canalizar el calor a diferentes tipos de cuerpos, como por ejemplo, las primeras ollas de barro para calentar agua y otro tipo de alimentos así nace el fogón.

Primeros calefactoresPor otro lado se fue desarrollando el horno que permitía concentrar el calor a mayores temperaturas, en una especie de olla de barro cerrada herméticamente con un espesor mayor en el que se generaba ya una especie de olla express en la que el calor no se le permitía escapar y de esta manera era posible cocinar más rápido.

Es aquí dónde nos empezamos a dar cuenta de la manera de conservar el calor y por otro lado de transmitirlo al exterior de una forma eficaz.

Una réplica directa de la fogata es la chimenea, que en realidad sólo se han encontrado vestigios de chimeneas o antiguos calefactores para el siglo XII, originalmente no contaban con dinteles, sólo tenían una campana de salida del humo, ya para el siglo XV (llamado el siglo de las innovaciones) es cuando se dan una gran parte de los descubrimientos en la humanidad se desarrollaron chimeneas / calefactores con la ayuda de los materiales en hierro que perfeccionarían y darían comodidad y de esta manera comenzaría una carrera evolutiva que nos llevará a los calefactores modernos.

Ya en el siglo XVII, se desarrollaron pequeñas cámaras de adobe o de ladrillo con inserciones de hierro en las que se nota claramente el inicio de las primeras estufas de piedra que eran una especie de cámara la cual era alimentada por leña o carbón, estas comienzan a realizar dos funciones, la cocción de alimentos y proveer de calor a la vivienda.

LA LLEGADA DE LA ESTUFA EL ANTECESOR DIRECTO  A LOS CALEFACTORES MODERNOS.

Buscando eliminar algunas de las incomodidades que se generaban con este tipo de hornos en casa, cómo el gran espacio que estos hornos  ocupaban, el humo y lo peligroso de almacenar en casa maderos, carbón y tablones, fue que el hombre se empeñó en desarrollar otro tipo de tecnologías.

Ya en el siglo XVIII, fue Benjamín franklin quien perfeccionó y desarrollo el primer equipo de calefacción como tal ya que su aparato en realidad solo servía para generar calor en los hogares, este calefactor era ya una pieza compacta cerrada de leña que tenía la capacidad de guardar el calor por más tiempo, fabricada en hierro fundido y ocupaba mucho menos combustible que sus antecesoras, aún así constituían un peligro ya que por su diseño en hierro eran muy propensas a causar quemaduras si una persona se acercaba demasiado.

Estas se fueron mejorando en dimensiones pero pasó mucho tiempo para que esto cambiara, posteriormente en el siglo XIX inició una era en la que proliferaron las estufas de hierro, aunado a esto se desarrollaron otro tipo para los combustibles ya que el uso de la madera comenzó a elevar el costo de las mismas, ya para entonces no solo servían para cocinar, también contaban con instalaciones de tuberías en las que se podía calentar agua.

calefactores-modernosJames Sharp fue el primero en patentar la primera estufa de Gas propano, pero esta no tuvo mucho éxito ya que se consideraba este gas como un combustible con un alto contenido de veneno y potencialmente explosivo aparte de que también se consideraba que podría cambiar notablemente el sabor de los alimentos.

Con el tiempo todo esto cambió y llegaron las estufas y calentadores de gas, éstas funcionaban de una manera muy eficiente, pero despedían un olor muy molesto hasta que los logros de la química lograron desarrollar un derivado de gas más aceptado, el queroseno.

Aun así seguía la lucha por mejorar algunos aspectos de estos calentadores, ya que seguían constituyendo algunos peligros, así llegó el primer calentador eléctrico, en el año de 1892, diez años después de que Alba Edison anunciara su lámpara incandescente, llegan los señores R.E. Crompton y J.H. Dowsing para patentar, este aparato estaba constituido de un alambre de alto calibre o resistencia enrollado alrededor de una placa rectangular de hierro, este, al conducir la electricidad se calentaba más allá del rojo vivo que finalmente producía calor y este calor era proyectado por una plataforma en forma de parabólica la cual lograba concentrar y difundir el calor.

Finalmente se fueron desarrollando los calefactores hasta llegar al padre de los calefactores portátiles modernos construidos con una placa de arcilla refractaria alimentados por electricidad y de tamaño realmente compacto y fácil de transportar.