Dentro del mundo de la ventilación y calefacción, existe un concepto muy importante, el confort térmico. Es normal que ese par de palabras se usen mucho cuando nos referimos a obtener una comodidad en nuestra temperatura corporal al usar un sistema de aire acondicionado o calefactores, sin embargo, tal concepto abarca una definición más amplia y trascendente.

calefaccion-y-confort-termico-1Cuando hablamos de confort térmico, debemos inmiscuir necesariamente la palabra equilibrio o balance entre la temperatura corporal con respecto al ambiente, las actividades físicas-metabólicas y hasta la vestimenta que usamos dentro de la casa u oficina. Es esencial mantener un balance global en la ganancia y pérdida de calor.

Cuáles son los factores que intervienen en la generación de calor y cómo nos pueden ayudar a ahorrar en calefacción

Metabolismo y actividad física. Cuando realizamos actividades físicas, como en labores de la casa, o incluso las de índole más mental, como leer o estudiar, nuestro cuerpo producirá calor para tratar de equilibrar la temperatura corporal. Aun estando en reposo, podríamos llegar a consumir unas 70 kilocalorías por hora, al menos, y cuando ejecutamos algún ejercicio extenuante, como correr o saltar, entonces nuestro cuerpo es capaz de gastar hasta 700 kilocalorías cada hora. Aunado a todo eso, está el trabajo del metabolismo, y esto varía de persona a persona, por ello los nutricionistas aconsejan que las personas de metabolismo lento hagan mucho ejercicio, todos los días, pero bueno, ese es otro tema.

Ahora, ¿cómo todo esto puede ayudarnos en el consumo energético de calefacción o aire acondicionado dentro del hogar? Obviamente, cuando tenemos que realizar una actividad cualquiera, deseamos que el entorno donde lo hagamos esté lo más confortable posible, y es cuando en ocasiones y a veces hasta de manera contraproducente, ponemos a funcionar nuestros aparatos a todo lo que da, sin embargo, esto lo podemos ir dosificando y controlando de la mejor manera, para que el consumo de energía eléctrica o gas no sea demasiado. Por ejemplo, si tenemos funcionando los calefactores, tal vez deberíamos pensar ponerlos en la mínima potencia, o usarlos solo por intervalos de tiempo, sabiendo que las actividades que haremos mantendrán nuestra temperatura corporal en perfecto equilibrio, o en su defecto, usar prendas más adecuadas, para no depender tanto del aire acondicionado en frío o caliente. Tengamos por seguro que si hacemos eso, podremos ver algún ahorro de dinero en la factura mensual de electricidad y gas.

calefaccion-y-confort-termico-3Aislamiento natural del cuerpo humano. calefaccion-y-confort-termico-4Lo importante es no perder el calor, y como tal, la naturaleza nos regaló la grasa corporal y el vello que nos crece en todas partes. Así que, si usted es barbón, mejor déjese ese estilo durante el invierno, para que su sensación térmica sea satisfactoria, o por otro lado, en temporadas de calor, aféitese la cabeza, y verá la diferencia en percepción de temperaturas; ya no tendrá que usar la calefacción en demasía.

Temperatura de radiación y de aire. Se puede decir que son dos conceptos un tanto diferentes, y es que en realidad, la temperatura del aire no incide demasiado en el confort térmico, pero la temperatura de radiación sí lo hace, ya que aunque haya un aire relativamente frío, mientras el entorno como muros u otros elementos estén calientes, nuestro confort térmico estará garantizado; básicamente así es como funcionaría un hogar bioclimático, donde su piso, paredes y techo suelen captar enormemente el calor del sol, para luego liberarlo paulatinamente en el interior, para la mejora de la sensación térmica, sin necesidad de usar demasiado el aire acondicionado o calefactores.

Movimiento del aire. Es muy importante a tener en cuenta esto, ya que este factor incide fuertemente en las pérdidas de calor del cuerpo, y pasa cuando el aire se filtra en la indumentaria, y elimina el aislante de calor generado en las capas que se hallan entre la ropa y nuestra piel; el síntoma principal es cuando comenzamos a transpirar. Por ello, cuidado con el uso de aquellos calentadores que en lugar de radiar adecuadamente el hogar u oficina, solo avienta aire a lo loco, y empeora la sensación térmica, así como el confort.