El cuerpo humano, a diferencia de la mayoría de especies animales, no cuenta con una fisonomía que le permita protegerse de los rigores del clima, proveerse calefacción; es decir, no dispone de pelo o de plumas para afrontar las temporadas frías, por lo que ha tenido que valerse de su intelecto para ello, y lo ha conseguido a través de la fabricación de todo tipo de textiles o aprovechando el fuego; afortunadamente, en la actualidad gozamos de mayores oportunidades y mercados más amplios que nos han permitido disfrutar de los sistemas de calefacción, un conjunto de aparatos o equipos que se instalan en los hogares u oficinas para mantener las condiciones de bienestar térmico.

Y es que no hay duda de que la temperatura es uno de los factores más influyentes en la calidad de vida y en la salud, pero también en construcciones y en procesos de producción específicos; es por ello que se han desarrollado diversas técnicas para generar espacios que cuenten con condiciones ambientales estabilizadas, en los que se pueda regular el nivel de frío o de calor. En el caso particular de los seres humanos, la temperatura interviene de manera significativa en el desarrollo de los procesos metabólicos que determinen el estado de salud, además de marcar la pauta en el confort, por eso resulta tan fundamental contar con un equipo en casa que ofrezca la posibilidad de mantener un clima agradable.

No es un secreto que tanto el calor como el frío en exceso son incómodos, pueden repercutir incluso en el estado de ánimo y la calidad de las relaciones que mantengamos con las personas que comparten nuestro hogar. Sin embargo, esto también varía según el grado de sensibilidad que se tenga ante las variaciones de la temperatura, pero, en la mayoría de los casos, es su descenso lo que más llega a afectar.

En las ciudades donde imperan las bajas temperaturas, pero también en las épocas de lluvias y nieblas, acostumbramos usar prendas abrigadoras, que no siempre son una medida bastante efectiva; por lo tanto, para mitigar el frío es imprescindible contar con equipos y sistemas de calefacción especiales para sentirnos bien. Estos aparatos funcionan irradiando calor hacia el espacio en el que se instalen y pueden funcionar por gas, electricidad, energía solar e incluso con agua, de manera que hay alternativas adaptadas a todos los gustos y para cada presupuesto.

¿Cómo elegir un equipo de calefacción?

Al igual que cuando se compran deshumificadores o aires acondicionados, la adquisición de un calefactor requiere que tengan en cuenta ciertas variables para que la elección sea la más conveniente para sus espacios. Los especialistas suelen poder determinar esto con cálculos simples, de manera que se pueda instalar algo acorde con las necesidades exactas y la conveniencia por metro cuadrado. También es imprescindible que tengan en cuenta la ubicación de la vivienda o su orientación geográfica.

Los sistemas de calefacción dependen esencialmente de si la zona de ubicación de sus residencias posee red de distribución de fuente de energía y si cuenta o no con acometida. La instalación debe realizarse bajo la supervisión de un experto y tomando en cuenta las estrictas normas de mantenimiento.

¿Por qué conviene tener un sistema de calefacción en casa?

Ante la llegada de las temporadas del frío, o cuando este suele intensificarse, es fundamental que sus hogares cuenten con un excelente equipo calefactor que provea comodidad en el hogar. Al momento de elegir qué tipo de calefacción les conviene, deben tener en cuenta ciertos factores, como sus zonas de residencia, el espacio y el consumo. Todo esto dependerá de sus gustos y necesidades. En H2OTEK contamos con excelentes aparatos disponibles en nuestra tienda virtual, adaptados a los requerimientos de nuestros clientes.

La calefacción eléctrica, por ejemplo, tiene la particularidad de producir calor sin generar residuos ni olores, y sus costos de mantenimiento son muy bajos, así que no tendrán que preocuparse porque esto represente un enorme gasto a largo plazo. Además, suele ser bastante asequible; tampoco es necesario almacenar combustible encargado de darles vida a sus calefactores, porque basta con conectar el radiador a la red cuando sea necesario. Lo bueno de los radiadores eléctricos es que se calientan muy rápido y mantienen la temperatura después de ser desconectados.

Por otro lado está la calefacción a gas, que destaca por ser muy limpia y segura, además de bastante económica. Los radiadores con este tipo de calefacción generan un tipo de calor que llega a mayor distancia. En la generación de temperaturas estabilizadas con el sistema de gas influye el tipo de caldera, porque, cuanto más potente, más calor producirá. En caso de dudas sobre lo que necesitan, pueden consultarlo con nosotros a través de nuestro sitio web, donde con gusto los atenderemos.

Calefacción y conciencia ambiental

En los últimos años ha surgido una mayor conciencia colectiva de la importancia de cuidar nuestros recursos y salvar la vida del planeta, en pro de legar a las nuevas generaciones ambientes sanos y limpios; por lo tanto, es necesario tomar en cuenta esos parámetros ecológicos para tomar buenas decisiones de compra.

En la actualidad hay equipos que predominan por su respeto al medio ambiente y por trabajar más eficientemente que los aparatos calefactores antiguos. Esto puede considerarse de acuerdo con la zona, las necesidades, la composición del grupo familiar o el trabajo que se vaya a realizar en determinados espacios. Por lo general, los sistemas más amigables con el planeta son aquellos que funcionan mediante gas o energía eléctrica.

En H2O TEK contamos con equipos de alta calidad para satisfacer las necesidades de nuestros clientes. A través de nuestro sitio no sólo podrán adquirir los calefactores de las mejores marcas, sino que también ponemos a disposición de ustedes calentadores, filtros de agua, humificadores y mucho más. Pónganse en contacto con nosotros y consulten nuestros precios. Recuerden que siempre estamos para servirles. Somos una empresa de importante trayectoria que busca ser su solución óptima e integral.