Algunos beneficios y ventajas de la calefacción eléctrica

En los lugares en que el clima cambia radicalmente en épocas de frío es muy importante mantenerlo con un clima templado evitando enfermedades pulmonares con calefacción eléctrica ya que es de las mejores alternativas para mantener una temperatura moderada en el hogar mucho más económica si la sabemos administrar bien y lo que sí,  mucho menos peligrosa que calefacciones vinculadas a calderas de gas o artefactos que funcionen con combustibles peligrosos que implican accidentes muy riesgosos que van de fugas intoxicantes hasta accidentes de alto grado relacionados con explosiones.

La calefacción eléctrica cuenta con emisores termoeléctricos que son radiadores de aceite. Esto permite que sea enchufado en cualquier lugar sin necesidad de hacer algún tipo de obra y sin tuberías ni calderas.

Un aspecto muy importante de estos equipos como cualquier otro es el de darle mantenimiento después de un largo periodo de uso, tal vez después de unos 5 años, ya que el aceite puede acabarse o llegar a su caducidad y esto podría causar algunas molestias que se generan en el ambiente al estar ya atrofiado este líquido, se puede baja emisión del calor y una cierta resequedad en el ambiente.

La calefacción eléctrica consume un poco más energía que otros aparatos convencionales, pero una ventaja es que al momento de apagarlo continúa irradiando calor a lo largo de unas horas y también lleva un programador para que se apague y se encienda automáticamente aunque no se encuentre en casa.

Este tipo de calefacción es muy segura ya que no emana combustibles que dañen a su familia y al medio ambiente, no produce malos olores ni gases y no representa riesgo de explosión.

De manera resumida las ventajas que aportan  los sistemas de calefacción eléctrica son las siguientes:

Representa un uso eficiente de la energía.

Una instalación eléctrica correcta garantiza la seguridad de uso de la calefacción, al igual que sucede con otros aparatos eléctricos.

Es limpia. No existe combustión, humos, residuos ni olores; no consume oxígeno cuida el ambiente.

Se puede programar y automatizar con gran sencillez.

Su rendimiento es muy elevado, por lo que se aprovecha prácticamente toda la energía eléctrica que se consume un equipo de estos puede durar en su vida óptima hasta 5 años.

Es individual para cada vivienda o local, cada usuario es responsable de su propio consumo exclusivamente.

No exige instalaciones complicadas ni espacios dedicados a las mismas, tales como sala de calderas, depósito de combustible, chimeneas, etc.

Es confortable, permite elegir la temperatura de cada habitación a gusto de cada usuario.

La regulación independiente por habitación aprovecha las aportaciones gratuitas de calor y evita el sobrecalentamiento del ambiente interior.

Tiene muy poco o nulo mantenimiento.